La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva se permite informar a Médicos Cirujanos Plásticos y a la ciudadanía en general que, la promoción indiscriminada de los servicios médicos de cirugía plástica estética a través de campañas publicitarias basadas únicamente en una relación comercial entre una entidad no médica oferente de servicios y un paciente particular tomador de servicios, a través de estrategias de Telemarketing, lo que está intentando es reemplazar la base humanística de la relación médico paciente.
La SCCP exhorta tanto a los cirujanos plásticos como a los pacientes a preservar la naturaleza sagrada de la relación médico paciente, que desde tiempos inmemorables ha mediado la atención en salud.
Valga la oportunidad para enfatizar que, de acuerdo con el artículo 41 del capítulo III de la Ley 23 de 1981 (Ley de Ética Médica), "El médico no debe aceptar o conceder participación por la remisión del enfermo".
La intermediación en la atención médica no solo es censurable desde todo punto de vista, sino que más aun es altamente riesgosa para quien, termina valorando el ejercicio profesional del especialista solamente a través del costo como único diferencial en la decisión final.
Una cirugía no es un bien de consumo masivo, el paciente que busca una cirugía plástica estética a través de la publicidad masiva no elige el cirujano plástico de su agrado y confianza, solo escoge un 'número de boleto' para un ejecutor de un procedimiento.
Consideramos que este es un nuevo intento de convertir los procedimientos inherentes a la especialidad de cirugía plástica, en una venta de 'ticket', que lo único que generará será una gran cantidad desacuerdos entre los "clientes" de las comercializadoras, que no pacientes y los cirujanos plásticos que prestan sus servicios a estas. Estos desacuerdos, originados en una relación no clara entre el médico y el paciente terminan favoreciendo de manera directa a las empresas responsables de la televenta, quienes no tendrían que asumir responsabilidad alguna, pues todo indica que su pretensión es solamente ganar dinero con la inocencia de los pacientes y el trabajo de médicos cirujanos plásticos incautos.
Por estas razones, entre muchas otras, rechazamos de manera enfática este tipo de prácticas, que atentan contra de la moral y la ética médicas, y por ello asumiremos nuestra responsabilidad como veedores para denunciar ante los entes jurisdiccionales competentes a los médicos y empresas que desarrollen este tipo de actividad lesiva para un país, que como el nuestro propende, desde las Asociaciones Científicas por un verdadero ejercicio ético médico soportado en una real autorregulación.








